
dos: la canasta de mi bici
por fin tengo donde cargar cosas. esa leche fue mi primer pasajera. fui muy feliz.
hace unos días maría josé puso en su blog algo sobre las tías impertinentes, enumeraba sus "cualidades" y entre ellas estaba: "Usan medias brillosas y muy gruesas". leí esto y me sentí identificada.pensé que quizá todo esto sea el vaticinio de un futuro como una tía impertinente, pero que viviré sola con mis ochenta gatos, que ni en los cincuenta ni a los cincuenta tuve un cuerpo increíble y que peor aún, nunca aprenderé a cocinar ex-qui-si-to.
este sábado fue la reunión de mis compañeritos de la prepa después de habernos graduado en el 96. en general: buenos recuerdos y sutiles reconciliaciones; pero fue bastante decepcionante ver que la mayoría nos conservamos bien y hasta más guapos... pero nunca falla el negrito en el arroz. este compañerito fue de los más desafortunados porque no sólo es ya un señor, sino que nunca había visto tan mediocre y desuniformemente escasa pelona. Disculpa M por ser una perra burlona, pero esta foto la tenía que tomar.




