Mucho me he tardado en subir esta segunda parte de la serie de "Traseros Desagradables". NO porque estén escasos, sino porque no siempre traigo la cámara lista para capturarlos.Los culos asquerosos abundan, me fascinan y me trauman. Ayer inclusó vi el mio y me asusté, pero jamás lo fotografiaré. ¡JAMAS!
Este trasero me encontró en Monte Albán. Ese día hacía calor, se nota en la mancha de sudor que está marcada entre los muslos pegados forrados de mezclilla como un chorizón.

