¡uff! que encuentro estas preciosuras, digo "pus me los llevo"...

Voy a ver revistas y por andar de metiche y con la cabeza en las nubes, que los olvido.
"No me duraron ni una puesta, ¡putamadre!", me autoregaño.

Pus a ver si están...
¡Viva Sanborns!
Ora no me los quiero quitar para nada.
Me cae que qué buena suerte tengo a pesar de mi pendejez...

...
En estas noches calurosas por fin dormí a plenitud. No piensen mal (que estaría bien). Increíble cómo por fin quité un edredón y la temperatura en mi cama disminuyó.
Mucha pluma, mucho sudor, muchas pesadillas, mucha insatisfacción, casi solucionado.
Hoy me toca maestro en coca. (eso es bueno) pilates non stop.