
Llevo dos noches teniendo los sueños más perturbadores y perversos que hace mucho tiempo no tenía. Si fueran una película sería codirigida entre David Lynch y John Waters. Sí así de raro.
Hoy me desperté cinco minutos antes de las seis. Había un fantasma muñecón que tenía un crush contimo , sin embargo se veía muy gay pero me decía unas coas super cachondonas y sólo pensaba..."Mierda, pero qué mala suerte, este guey es un fantasma...¡así cómo!"
Decidía que si ya estaba despierta tenía que mover mi fatass. Y sí lo hice. Me puse los tenis y salí a correr. El doctor me dijio que no debo de dejar de hacer ejercicio y ya vi que si no lo hago antes de trabajar voya valer madres de nuevo.
Y bueno, despertar temprano tiene sus privilegios y me gustan:
-Sales a correr y como es tan temprano no te topas a nadie que te vea sudando.
-Te sientes muy cabrón por aprovechar el día.
-Me da tiempo de ir al super y comprarme qué desayunar y comida para Tito y Lupe.
-El super está vacío y puedes acomodar las revistas a tu antojo.
-Saco el dinero para pagar la renta.
-Socializo con los perros madrugones.
-Compras un jugo de naranja y hasta me dan pilón.
-Desayuno en la comodidad de mi casa.
-Pieso que tengo todo el tiempo del mundo y ahora ya se me hizo tarde para llegar a la chamba.