Friday, January 23, 2009

Perra venenosa


Caray, me encanta conocer a gente valiosa, digna de quererla incluir en tu vida. Creer que la gente sí es sincera y buen pedo. Que sus intenciones siempre son buenas, desinteresadas. Que si actuas bien, te va bien. Eso es obvio, evidente, irrevocable, es indiscutible, ¿cuántos sinónimos más podría meter aca?  Siempre pasa así. 
Creo en esto, como me encanta volver a sentirme enferma; en repetir el hospedaje a las flemas-que visten, gordas y jugosas, de fluorescente en mis pulmones. Me deleita estarme jalando los mocos todo el día. Me encanta sentir que traigo una olla como sombrero. Y me encanta, aún más, ver que mis cosas sean usadas por tantas personas bonitas y hechiceras. Qué gusto, ¡qué honor! ¡viva la mierda! ¡embarrémosnos en ella y sonriamos! Frijolazo de mierda en esa sonrisota de satisfacción. ¡No me lo quiten porfavor!

Me encanta que no ha pasado un día sin que pase algo"especial". Rebozo de alegría. 

A buena hora se termina de joder mi otra computadora , la que sí tienen Photoshop. Ayer, la tiré justo después de haberla puesto en un lugar seguro y ahora sí quedó tan pellizcada que no prende. POrque se me acaba de ocurrir una imagen para ilustrar este post. Ahhhh, pero no...

Estoy tan poco tolerante, que ahora sí no soporto escuchar decir a alguien decir imbeciladas. Sin embargo, he descucbierto el encanto de los mensajitos internacionales. Tienen un nuevo encanto, pero aún no sé qué tendría que ser tan encantador para relajarme y no pensar que ahí vienen a darme un periodicazo en el hocico.

3 comments:

Exenio said...

0.K., 0.K., hoy me quedo callado... aunque ello no me impide desearte parabienes...

coco said...

Exenia: ja, gracias, gracias como siempre.

Ernesto Priego said...

soy tu fan ;)